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Vamos los pibes

Vamos los pibes

Mi vida después de la vagancia

Jueves, 10 de marzo de 2005

Pulmones

Yo estaba entado en la camilla, con los pies en el aire. En frente mio, una doña se hacía una nebulización, y me miraba como si fuera un exterrestre. Al rato, cuando entró la doctora, me sacó la placa que tenía en la mano y dijo sólo dos palabras: ¡tan chiquito!.

Y por eso es que no pude escribir nada hasta hoy.

La doctora me dijo que lo que tenía era un “neumotorax espontaneo”, algo asi como un pulmón pinchado, y que no es muy común a mi edad, pero que conocía al hijo de un médico, un vago de 18 años, que habia tenido lo mismo hace poco tiempo. “El pibe era un descontrol”, me dijo, como diciendo que entedía por qué estaba yo ahí: una combinación de mil cosas entrando y golpeando mis pulmones todo el tiempo, desde muy chiquito.

No me preguntó nada más, pero creo que ya estaba todo dicho: mis pulmones son como la chimenea de una locomotora, y porque sean de acero o se muevan rápido.

Después vino otro médico, que también miró la placa y puso cara de preocupado. Yo ya estaba verde, pero cuando me dijo "vamos a operarte ahora mismo", casi me desmayo de miedo.

Me hicieron desnudar, me subieron a una silla de ruedad, me llevaron hasta un cuartito y me dijeron que me acueste en una camilla .

Primero me ataron las manos como si me fueran a crucificar. Después me pintaron con algo rojo, supongo de desinfectante, y me pusieron una inyección que me adormeció un poco el pecho. Después me taparon la cara con una tela y no me dejaron ver mas nada.

Cuando empezó la operación, sentí un dolor enorme, mas feo que una puñalada, porque me estaban metiendo un caño enorme por abajo de las costillas, para sacarme el aire que tenía en el torax. Hacían fuerza entre dos médicos para que entre, y yo me retorcía del dolor.

Grité como un marrano, lo confiezo.

Los médicos se cagaban de la risa, y seguían empujando como si fueran a atravezarme. Cuando pararon, no sentí alivio. Fue como un desgarro; parecía que los pulmones se me iban a escapar por ese tubo.

Después me metieron en una camilla otra vez, y me llevaron a una sala que era toda blanca. Yo gemía de dolor. De un lado tenía una vieja que estaba completamente loca. La mujer había sido enfermera, y ahora estaba internada ahí, vaya a saber para qué.

Cada vez que llamaba a la enfermera, me contestaba ella, y como yo estaba medio pelotudo por la operación, no me daba cuenta de que la voz que me respondía era la de un paciente.

Adelante estaba una piba que tenía custodia policial. Al principio pensé que estaba presa, pero después vinieron a sacarle fotos y tomarle declaración. Estaba toda lastimada, porque se había peleado con el marido y había cobrado muy mal.

Ahí pasé la noche. Al principio pensaba que no iba a poder dormir nunca más en la vida, que el dolor iba a ser eterno. Tenía un tubo espantoso que me salía de entre las costillas, y que se conectaba a un botellón que estaba en el piso. El medico me había dicho -medio en joda y medio en serio- “si se te cae esto, te morís”.

Nunca supe si era verdad o no, pero por las dudas no hice la prueba.


Esa primera noche fue terrible. Todavía no tenía calmantes en la sangre (te lo dan de a poquito, con el suero) y para colmo no me dejaban tomar agua, dicen que por la anestecia. Tenía la boca seca, como si hubiese masticado una pedazo de alquitrán mezclado con tierra.

Sentía que mi cuerpo era chiquito, muy chiquito, y muy fragil. Cualquiera podía quebrarlo como si fuera una rama seca de un arbol recién nacido.


Lo peor es que lo único comparable con estar internado en un hospital es estar preso. Mañana les cuento por qué.

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Comentarios

  1. Qué bueno que estás de vuelta, Nahuel. Fue una semana y media de suspenso; uno se acostumbra al ritmo. Tu blog se pone cada vez mejor, así que «hasta mañana»... Saludos.

    Ivo — 10-03-2005 14:41:39

  2. Qué lo parió! tenía mal el link! que salame...

    LaSoLe — 10-03-2005 14:52:56

  3. huy nene,pero saliste vivo no?..en donde te internaron?... me lagera que hayas vuelto acá.--contá el final de tu estadia en ese hospital.

    SAlu2..Tin (che msn tenés?..si, sigo insistiendo en eso..y qué?)

    Tin — 10-03-2005 18:45:13

  4. Sos divino pendex, cada día escribís mejor!

    Vero — 10-03-2005 22:26:42

  5. Si volviste es ke estás mejor, me alegro mucho ke andes mejor, esperamos la segunda parte.

    Cuidate, un abrazo.

    Polo Sur — 10-03-2005 22:37:06

  6. Hola, tu registro ha sido aceptado en el directorio de www.blogueratura.com el lugar d ela literatura independiente.
    Puedes colocar un botón de enlace del sitio para promover el sitio entre los lectores de tu blog.
    Gracias por seguir publicando la palabra.

    pd: buen blog

    diminui — 11-03-2005 05:27:22

  7. Tin, sos insistente eh! no ves que está recién operado, pobre! :-P

    LaSoLe — 11-03-2005 15:09:04

  8. Llévatela tranquilo, chavo. Que te recuperes pronto.

    Alberto — 15-03-2005 02:42:10

  9. quisiera saber mas sobre este tema ya q mi tia padese de pulmon pinchado y quisiera saber si es riesgoso

    mariano — 31-01-2007 02:31:56

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Hola, soy Nahuel. En realidad, es medio dificil explicar que me pasa. Ahora, por ejemplo, escribo porque sí, porque pongo palabras una atrás de la otra, porque me da la sensación de que las cosas se dicen solas. Y lo que me pasa también es que cuando se juntan demasiadas historias, me pesan en la cabeza y en el cuello.
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