Laburo España: 250.000 ofertas de empleo
Vamos los pibes

Vamos los pibes

Mi vida después de la vagancia

Lunes, 17 de octubre de 2005

Fuimos los pibes

Este sitio dejó de existir. Nahuel y “vamos los pibes”, nacieron durante un obligado exilio de mis actividades diarias. Abandonado a un ocio improductivo, decidí darle forma a historias que había escuchado y vivido durante todo el año y que -al final de un diciembre signado por la masacre de cromañon- me habían obligado a guardar reposo.

Continúa leyendo 'Fuimos los pibes'...

Lunes, 04 de julio de 2005

Jamaica en la calle Florida

Mi anterior trabajo fue repartiendo volantes para una señora de Constitución que habla con los ángeles. Después, de pura casualidad, entré en un mercadito que vende de todo. Yo estaba repartiendo volantes por ahí, y un lustrabotas me dijo que el lugar más barato para comer era una almacén que queda en el subsuelo de la galería en la calle Florida. Empecé a ir todos los días, hice buena onda con la gente y me contrataron para trabajar.

El almacén tiene mesas para que la gente se siente a comer sanguches, ensaladas o las tartas que prepara la amante del dueño. Yo al principio llevaba comida y agua mineral a las oficinas, pero de a poco me fueron sumando cosas, hasta que me convertí en el mulo de mi jefe. Ahora repongo mercadería, limpio a la mañana y a la tarde, atiendo las mesas, llevo pedidos y hasta voy a hacer las compras para su mujer y a veces para su amante.

Al tipo lo odio. Siempre llega a la mañana, casi sin saludar y diciendo cosas como “desde hoy te nombro gerente de limpieza”. Después se rie él solo de su chiste malo y me explica que es lo nuevo que tengo limpiar a partir de ese día. Si tengo que pasar el secador, cuando lo dice hace un movimiento con la mano, como si su palma fuera un trapo de piso, y con la boca hace “chuiiii”, para acompañar ese gesto. Y así con todo lo demás; para cada cosa tiene su ruido particular y muy estúpido. Cuando tengo que bajar bolsas de azucar, el ruido que hace es “puuuum”, con tono de maestra de inglés. O, si tengo que cortar fiambre a cuchillo, el ruido es “shhick, shhick” sin abrir la boca. Ese es el peor; cada vez que lo hace, me dan ganas de pegarle en los dientes con un palo de escoba.

Continúa leyendo 'Jamaica en la calle Florida'...

Martes, 28 de junio de 2005

Carolina

Nos conocimos ahí, contra esa misma pared. Yo venía de zafar por poquito de que me bajen a tiros, y estaba volado, como cada vez que veía la muerte de cerca. Ella sintió que había algo raro conmigo, y se agarró de la mano. Primero jugamos un rato. Me dijo que tenía dedos de mendicrín, y que se notaba que no laburaba mucho. Yo le dije que no sabía que en Calypso había pricensas de cuento de hadas, y que seguramente era todo un milagro.

Continúa leyendo 'Carolina'...

Lunes, 27 de junio de 2005

Calypso

Voy a tratar de explicarte. A veces, cuando me alcanza, voy de cabarulo en cabarulo. Antes me la pasaba yendo todos los fin de semana, porque me divertía a lo grande, y porque si tenés un billete las pibas se quedan toda la noche boludeando con vos.

Continúa leyendo 'Calypso'...

Lunes, 27 de junio de 2005

Animos

Hace tiempo, prometí no volver a ir a uno de esos lugares. Y presentía que no tenía que romper esa promesa, y ahora me doy cuenta que tenía razón. Me siento muy mal. Tengo ganas de dormir. Me agobian la rutina, los compromisos, las obligaciones. No tengo ganas de escribir, y eso es raro, porque hasta ahora pensaba que podía perder las ganas de todo; fumar, tomar, coger, pero de escribir nunca. En realidad, es medio dificil explicar que me pasa. Ahora, por ejemplo, escribo porque sí, porque pongo palabras una atrás de la otra, porque me da la sensación de que las cosas se dicen solas. Y lo que me pasa también es que cuando se juntan demasiadas historias, me pesan en la cabeza y en el cuello..

Continúa leyendo 'Animos'...

Domingo, 19 de junio de 2005

Pancho con alas, episodio 2

Diez años atrás, cuando se conocieron, Acracio ya se perfilaba para la profesión de callejero. Ahora es un pedazo de asfalto hecho persona. Por eso, cuando el entró el gil del tatuaje en el cuello, lo miró de reojo y se guardó de clavarle los ojos solamente porque estaba con su amigo Elotro y no quería arruinar el pequeño torbellino en el que venían girando juntos.

Continúa leyendo 'Pancho con alas, episodio 2'...

Jueves, 16 de junio de 2005

Pancho con alas, episodio 1

Se encontraban cada tanto, de pura casualidad. Si en el pasado habían caminado la calle juntos, desde que dejaron de ser compañeros de colegio su relación se había vuelto casi formal. En varios meses tenían apenas cruces: el vago pasaba en bicicleta por algún lugar donde estaba él, y el otro le gritaba, medio en joda, medio en serio, que “vos no te morís más, Acracio”.

Los dos sabían, desde chicos, que en el cuerpo se les iba marcando la vida que habían elegido. Encontrarse con el paso de los años también era confirmar que eso era cierto. Era verse cada mas curtidos, con menos dientes y mas cicatrices en el cuerpo y en la mente.

Y si bien nunca se decían nada al repecto, cada uno miraba al otro como a un espejo deformado de su propia existencia.

Continúa leyendo 'Pancho con alas, episodio 1'...

Jueves, 16 de junio de 2005

ya casi estoy.

volvé mañana, que ya estoy volviendo!.


Continúa leyendo 'ya casi estoy.'...

Viernes, 18 de marzo de 2005

Por el momento

Por el momento, y hasta nuevo aviso, este welog está de vacaciones.


Continúa leyendo 'Por el momento'...

Sábado, 12 de marzo de 2005

Dolores.

Al lado mío estaba internado un señor flaco y alto, que había llegado desde Moreno con una bolsa incrustada en el hígado, drenando alguna porquería producto de una operación anterior. En frente de nosotros, a la derecha, había un señor al que la habían sacado un pedazo de hígado y que ahora esperaba para hacerse la quinta operación. A su lado, un pibito de Jujuy, de mi misma edad, que tenía un ataque de apendice y que se había salvado de pedo. En medio de todos ellos, sin poder moverme los primeros días, estaba yo, con la única ocupación de aguantar el dolor y mirar a mis vecinos de pabellón, tan aburridos y molestos como yo.

Continúa leyendo 'Dolores.'...

Jueves, 10 de marzo de 2005

Pulmones

Yo estaba entado en la camilla, con los pies en el aire. En frente mio, una doña se hacía una nebulización, y me miraba como si fuera un exterrestre. Al rato, cuando entró la doctora, me sacó la placa que tenía en la mano y dijo sólo dos palabras: ¡tan chiquito!.

Y por eso es que no pude escribir nada hasta hoy.

Continúa leyendo 'Pulmones'...

Domingo, 27 de febrero de 2005

Antes

Cuando armamos nuestra bandita, el Chino había pegado fierros nuevos, y el Rata tenía una escopeta que había levantado haciendo una casa en un country. Estabamos acelerados, de gira en gira, subidos a una calesita de la que no queríamos bajar. Queríamos que nuestra banda tenga la política de robar todos los días, por más que tuviesemos plata, porque lo nuestro ya no era robar para comer o para comprar faso: queríamos ser los mejores de los peores.

Continúa leyendo 'Antes'...

Jueves, 24 de febrero de 2005

Las bicis voladoras.

La miro, la elijo, me acerco como si fuera a cazarla. ¿Nadie sospechoso alrededor?.¿Ningún gil con cara de justiciero?. Entonces avanzo, me apuro, me paro contra el poste, me inclino contra ella. Me fijo otra vez que no haya ningun ortiba. Y después, sin pespañar, apreto la cadena. Dos, tres golpes y a volar. Todo dura 10 segundos, que son los mas vertigionosos de tu vida.

Continúa leyendo 'Las bicis voladoras.'...

Lunes, 21 de febrero de 2005

De visita

El primer golpe fue de atrás. Al principio no entendí bien; sonaba como algo hueco y duro, y recién cuando la vieja se puso en frente mio entendí que era la abuela armada con una sartén, y que si no me atajaba me iba a romper la cara a sartenazos. Yo juro que no estaba ni borracho ni drogado ni nada.


Continúa leyendo 'De visita'...

Viernes, 18 de febrero de 2005

Tiros torcidos.

Sigo contando lo que me contó mi amigo Manuel sobre Mar del Plata, y creo que después de esta historia vuelvo a la normalidad de contar mis aventuras de todos los días.Les refresco como siguió la cosa: El vigilante Pablo Fabián Bianchi se acomodó contra el coche, y le empezó a tirar a Alejandro, que corría por la plaza, tratando de esconderse entre los arboles. En cuerpo de Pablito, el pibe de 14 años, estaba tirado en la vereda y atrás, a 20 metros del coche, un pibe que no tenía nada que ver se paralizaba de miedo.

Continúa leyendo 'Tiros torcidos.'...

Sobre este sitio

Hola, soy Nahuel. En realidad, es medio dificil explicar que me pasa. Ahora, por ejemplo, escribo porque sí, porque pongo palabras una atrás de la otra, porque me da la sensación de que las cosas se dicen solas. Y lo que me pasa también es que cuando se juntan demasiadas historias, me pesan en la cabeza y en el cuello.
Nahuel

Búsqueda

 

Categorías

General (27)

Archivos

Agosto 2008 (0)
Octubre 2005 (1)
Julio 2005 (1)
Junio 2005 (6)
Marzo 2005 (3)
Febrero 2005 (16)

Sindicación

RDF 0.91
RSS 1.0
XML/RSS 2.0
Atom 0.3

Créditos

Diseñado por Manu Contreras
Creative Commons License

 Bitacoras.com